Aquí te dejamos algunos consejos para cuidar tus prendas, repararlas y alargar su ciclo de vida:
Lavar con amor (y con menos agua)
• Lava solo cuando sea necesario.
• Dale la vuelta a la prenda antes de lavarla: así proteges los colores y los detalles.
• Usa agua fría o tibia (máx. 30ºC) y ciclos cortos para ahorrar energía y evitar el desgaste.
• Opta por jabones suaves y biodegradables. Tu ropa y el planeta lo agradecerán.
Evita la secadora
• La secadora desgasta las fibras, encoge y envejece la ropa.
• Sécala al aire libre, a la sombra, y colgada con cuidado para mantener la forma.
• Evita exponer los colores intensos directamente al sol.
Repara antes de reemplazar
• Un botón suelto, una costura rota o un pequeño agujero no son el fin de una prenda.
• Atrévete a remendar, bordar o customizar: cada arreglo suma personalidad.
• Si no sabes cómo hacerlo, apóyate en artesanos o talleres locales (o escríbenos, podemos ayudarte).
Almacena con conciencia
• Guarda las prendas limpias, dobladas y en un lugar seco.
• Evita colgar tejidos pesados que puedan deformarse (como punto o lana).
Dale una segunda (o tercera) vida
• Si ya no usas una prenda, cámbiala, dónala o transfórmala.
Cuidar la ropa es cuidar el planeta.
Con cada gesto, apostamos por una moda más consciente, más duradera y más humana.
